La mano de Pekín: cómo China se expande en Nicaragua
Retail, minería, tecnología y bancos: así avanza China en territorio nicaragüense
Robert Evan Ellis, investigador del Instituto de Estudios Estratégicos del Army War College de Estados Unidos, es una de las voces académicas más citadas sobre las relaciones entre China y América Latina. El profesor Ellis es autor de varios libros sobre el tema y ha dedicado años a rastrear el avance económico, tecnológico y de seguridad de la República Popular China en la región.

El profesor Ellis ha actualizado recientemente su artículo “El avance de China en Nicaragua”, publicado en el centro de pensamiento centroamericano Expediente Abierto. El texto documenta cómo, desde que Managua rompió relaciones con Taiwán en diciembre de 2021 para alinearse con Pekín, la presencia china se ha multiplicado en sectores estratégicos: retail y supermercados, minería formal e informal, infraestructura tecnológica (nube, datos, escáneres), ciberseguridad, puertos y aeropuertos, telecomunicaciones y el sistema bancario.
Ellis advierte que muchos de estos proyectos avanzan bajo condiciones contractuales poco transparentes, lo que beneficiaría más a las empresas chinas y a las élites cercanas al régimen de Daniel Ortega que a la población nicaragüense. El desequilibrio comercial es notable: en 2024, las exportaciones nicaragüenses a China apenas alcanzaron los 82 millones de dólares, frente a importaciones casi veinte veces mayores.
Más allá del impacto económico interno, hay una preocupación de fondo: la posibilidad de que Nicaragua se convierta en una plataforma para actividades chinas de carácter estratégico frente a Estados Unidos, tanto en tiempos de paz como en un eventual escenario de conflicto. Esta dinámica, que algunos analistas describen como “geocorrupción”, conecta el caso nicaragüense con preocupaciones más amplias sobre la influencia china en el hemisferio occidental, un tema central en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos de 2025.




